Últimas Noticias:
Loading...

El lado bueno de las cosas

Share on Google Plus


Por Gonzalo “Chalo” de la Torre
chalo2008jalos@hotmail.com

Un ganadero de esos que tienen muchas cabezas de ganado y grandes extensiones de terreno para las reses y sus pasturas, platicaba a su interlocutor lo que le sucedió el día anterior.

- ¡ Compadre!, venga para platicarle lo que me sucedió ayer  en mi rancho.

- ¿pues qué le sucedió compadre?

- Que saqué a mis vaquitas a pastar cerca de la vía, pero pasó el tren y las atropelló; me mató diez vacas, compadre.

- No, pos le fue mal, compadre.

- No; me fue bien compadrito.

- ¡ Como!, me dice que le mataron diez vacas y asegura que le fue bien. No comprendo

- Sí compadre, me fue bien porque el tren venía de punta. Imagínese si hubiera pasado de costado, me mata todas. Me fue bien.

Vaya que ésta es una verdadera manera de ver el lado amable de las cosas. Qué difícil es en ocasiones tan solo intentar ver todo amablemente, y más difícil es lograrlo, pero no imposible.

La naturaleza humana es tan variada en cada uno de los seres de esta especie, que existen miles de actitudes diferentes a situaciones similares. Cada quien reaccionamos de forma muy diversa y muchas veces hasta inesperada, pues en circunstancias desconocidas para nosotros, obviamente no podemos prever cómo reaccionaremos.

El optimismo es una actitud muy positiva en la vida, ni quién lo dude, pero como todo en la vida, nada con exceso, todo con medida. Ser demasiado optimista suele resultar en sentimientos negativos, pues al esperar mucho y conseguir poco o nada, el resultado más probable va a ser una gran depresión. Del tamaño de la ilusión es la desilusión si no se consigue lo que busca. Si en un trabajo equis usted busca algo más que dinero, como pudiera ser desarrollo personal y profesional, amistades, reconocimiento social, satisfacción del deber cumplido y otros satisfactores que un empleo puede brindar y lo que encuentra a pesar de sus empeños y esfuerzos, es lo contrario a lo que busca, definitivamente está en el lugar equivocado y con la gente equivocada. 

No es bueno para ningún ser humano deprimirse por razones equis, aunque en algunos casos puede ser inevitable; pero la primera ayuda que podemos recibir en casos de desilusión está dentro de uno mismo. Las dosis de optimismo deberán ser directamente proporcionales al tamaño de la desilusión. Contrarreste depresión con esperanzas; combata las ofensas con perdones; arremeta en contra de las envidias con oraciones y otras actitudes positivas. Pero que quede claro que perdona y promete porque es una buena persona y no porque sea un pendejo. Hay que aclarar bien la diferencia entre una forma de ser y otra. De buena manera, no se deje.

Si tiene circunstancias desfavorables, siga luchando con denuedo y con la fe de que las cosas cambiarán para bien. Ore porque Dios conceda a quienes le rodean, la sabiduría y generosidad para obtener de ellos, riqueza espiritual y tranquilidad, así como aprender mutuamente y enriquecer los conocimientos y experiencias.

Si tiene amigos, apóyese en ellos, pues suelen tener las palabras correctas de aliento y la dosis de esperanza y optimismo necesarios para seguir en la búsqueda constante de la felicidad. Ponga en la balanza su situación y razone acerca de que si son infinitamente más las personas que sí nos quieren que las que nos desean algún tipo de mal, vamos de ganancia pues nadie es monedita de oro.

Si es el caso de la superioridad amigable sobre la enemistad, no tiene más que gozar de los beneficios sentimentales y de tranquilidad que da el saber que a pesar de que alguien no lo quiere, usted es mucho más estimado de lo que parece y eso debe hacerle sentir muy bien.

No es fácil, pero sí es posible buscar el lado amable de las cosas. Si alguien no lo quiere, es tal vez porque usted tiene algo que otro no lo tiene y eso inevitablemente produce algún tipo de envidia. Y quiere decir que usted tiene valor y sonría por ello.
Espero de forma muy optimista, estimado lector, que esta ocurrencia sea de tu completo agrado y pido a Dios que bendiga a mis amigos y a mis enemigos también.

Hasta la próxima semana, con el favor de Dios.

You Might Also Like

0 comentarios