Últimas Noticias:
Loading...
, ,

Ideal (ista)

Share on Google Plus



De lo deseable, lo posible

 Ahora que se vienen los cambios de gobierno muchas expectativas se generan:

 Los nombramientos, los que llegan, lo que regresan, los que se van. Los planes, los proyectos.

 En Zona Metropolitana de Guadalajara el hartazgo ciudadano estuvo acompañado de una estrategia de cúpulas empresariales, de organismos de la sociedad que le dieron cauce a la derrota del PRI y PAN.

 En Tepatitlán, a contrapelo –como acostumbramos-, sólo votamos por una opción de partido diferente, sin plan, sin estrategia.

 Allá, tienen un nuevo esquema, tipo gerencial, como el modelo gringo, pero tropicalizado, de cómo administrar al Municipio. Pondrán a un Jefe de Gabinete (con superpoderes) y un Administrador (que hará realidad los sueños y deseos de los regidores vía los jefes o directores), bajo un esquema de Coordinaciones Generales. En la Capital ya se habla de nombres de quienes en un mes tomarán las riendas de las administraciones municipales con visión metropolitana. Acá en Tepa, apenas se desea implementar el mismo modelo, pero sin estructura.

 Allá, el movimiento Alfarista tiene modelo, proyecto y estructura. Han trabajo desde su partido para estar donde están. Acá pareciera que apenas, a un mes de acceder al poder, se están dando cuenta que no hay modelo, que su estructura fue electoral y no de gobierno y que tampoco tienen proyecto, o no lo tienen claro.

 Los pocos nombres que saltan a la luz, pues han sido extremadamente herméticos para difundirlo, deja una disyuntiva: o no quieren pagar el desgaste de anticipar nombres, porque son harto conocidos; o no tienen nada amarrado con los nombramientos y, echarán mano de la buena voluntad de gente que irá aprendiendo sobre la marcha. En cualquiera de los dos escenarios, no pinta nada bien.

 Tras el triunfo –sopresivo- del Movimiento Ciudadano en Tepatitlán se generó una enorme expectativa.

 Hugo Bravo ofreció sanar a Tepa. Dijo que habrá más seguridad, mejor atención y menos despilfarros. No dijo cómo, pero la mayoría de los electores compró ese discurso. Ahora, dentro de un mes, Hugo  Bravo deberá demostrar de qué está hecho. Los nombres de quienes estarán en su equipo, será la primera prueba de fuego.

 Podrá cambiar –como se lo impusieron en Guadalajara- la estructura de la gorda, fea e inoperante burocracia, pero, ¿podrá cambiar la forma de exigirles que se pongan a trabajar?

 Hay muchos buenos deseos para Hugo, para su equipo y para el municipio.

 Pero lo ideal, a veces no es alcanzable; lo idealista no siempre funciona y, en la política diaria, menos.

 Suerte pues, para el próximo alcalde, y suerte también para el Municipio.

You Might Also Like

0 comentarios