Últimas Noticias:
Loading...
, , ,

Desde el alba hasta el oscurecer de la vida (III)

Share on Google Plus


El Sr. Cura Salvador Zúniga Torres, un personaje representativo, nos da a conocer los acontecimientos de su tiempo.

El primer destino

De ahí al 2 de abril tuve que regentear a mis compañeros y organizar su ministerio en las parroquias de Guadalajara. Fui destinado a Ameca. Con mi primer párroco duré 8 años, el segundo 5, J. Jesús Macías. Pero no se fui solo, el compañero Ramiro Valdés Sánchez, nacido el 15 de septiembre de 1931, no tenía la edad canónica y se fue a Ameca como diácono, se ordenó en Tapalpa el 24 de septiembre de 1955, en el templo de Nuestra Señora de La Merced. Y enviado a San Julián.

Para mi la tarea encomendada fue la juventud, ACJM y J.F.C.M. Me coordinaba con los vicarios de Ahualulco, Tala y San Martín Hidalgo, así nos anticipabamos a la pastoral de conjunto. Algo muy sobresaliente fue la consagración episcopal del Señor Salazar, originario de Ameca, en julio de 1961, fue en México y lo acompañamos. En Ameca se le recibió en una gran celebración, fue traída la Imagen de la Virgen del Cerro del Cabezón, un templo muy hermoso.

Una satisfacción muy grande fue la organización del Congreso de arquidiocesano de la ACJM, la segunda quincena de agosto de 1962. Asistieron delegaciones de muchos lugares y se hospedaron varios días, me correspondió coordinar todo el evento. El Cardenal Garibi me otorgó un valioso diploma.

Un nuevo reto

En agosto de 1968 me tocó asistir a ejercicios espirituales. A mi casa había llegado una carta del obispado. A mi regreso encontré la sorpresa; firmaba José Garibi Rivera y José Pérez Alba, prosecretario. Me iba como párroco a Unión de San Antonio. No sabía que había fiesta profana el 14 de septiembre, por eso elejí ese día para llegar, sirve que no me hacían fiesta en mis 40 años. Me entregó la parroquia don Luis Navarro. Mi primer vicario, Juan Francisco Gutiérrez.
  
En enero de 1969, fue a visita pastoral a la Unión el Señor Cardenal, el 30 cumplía 80 años. (José Mariano Garibi Rivera, nació en 1889, bautizado el 1 de abril, en El Sagrario Metropolitano) A las 9:30 llegó el Cabildo de San Juan, luego el Cabildo de Guadalajara, en pleno… Unión era el centro de la vida diocesana. Le dimos un regalo de 80 pesos de plata para el Expiatorio.

Unidos para bien del pueblo

Además del trabajo pastoral, me uni a las autoridades para tramitar el servicio del teléfono, nos ayudó don Francisco Medina Ascencio. Por el camino a San Julián encabecé a los vecinos para arreglar el puente, en fin, durante cuatro años coordiné con éxito la vida parroquial de este pueblo.

Ahora a Tepatitlán

El 6 de julio de 1972, don José Salazar, nuevo arzobispo, me destinó a Tepatitlán. Fui recibido por la tarde, la misa a las 7 p.m. me dio posesión el padre Salvador de La Torre quien me decía: “Estoy más nervioso yo que tú” Yo he tratado de ser tranquilo y prudente. Dos años me dediqué a conocer y a darme a conocer. De ahí en adelante trabajé unido a las mismas autoridades para bien de la ciudad cuyas necesidades crecían, especialmente urgía el agua potable. Me nombraron presidente del comité para el primer pozo, la obra se realizó muy bien. Luego fui tesorero para el segundo. Las personas tenían gran confianza en la figura sacerdotal.

Un nuevo alumbramiento

La centenaria diócesis tenía nuevo alumbramiento. Se creaban, a partir de Guadalajara, las diócesis de San Juan y Cd. Guzmán. San Juan se constituía el 29 de junio de 1972.   Trabaje muy bien con todos mis pastores: Señor Núño, Señor López Lara, Señor Sepúlveda y Señor Navarro. Impulsé la pastoral de barrios lo que fue dando origen a núcleos de comunidades activas, ahí hicimos capillas, que luego resultarían pequeñas. Pero lo valioso fue la delegación y confianza que deposité en mis colaboradores que actuaban con gran autonomía y responsabilidad.

Vida parroquial, el evangelio y el periodismo

Con inquietudes por la comunicación fundé una hojita parroquial propia, “Vida Parroquia”primero en mimeógrafo, luego en imprenta, llegaron a publicar 4,500 ejemplares para toda la ciudad. Implanté el catecismo de verano mediante hojitas. Se extendió a otras parroquias y luego a toda la diócesis.

Trabajé como encargado de Pastoral Juvenil diocesana. Dirigí el proyecto de la pastoral universitaria, rentamos cuatro casas en Guadalajara para hospedar a estudiantes de la Universidad, se beneficiaba a 40 jóvenes de la región, por lo menos. De ahí surgió un club que aún sobrevive.   Empecé a trabajar en el proyecto del Asilo de Ancianos que ahora se maneja a nivel ciudad, para las 7 parroquias y rancherías. Queriendo dar respuesta a la iniciativa social del Papa Juan Pablo II, con motivo del año jubilar del 2000, adquirí un terreno para hacer 10 casas, a cuatro cuadras de la parroquia hacia el río, para personas necesitadas, yo terminé tres, después se han terminado otras tres y ojalá se siga adelante.

Según el deseo de la iglesia


El Señor obispo José López Lara, me mandó a un curso sobre el documento de Puebla a San José de Costa Rica. Fui Presidente del Consejo Presbiteral por varios años. Para septiembre de 2003, cumplí mis 75 años, presenté su renuncia al señor obispo, el cual me pidió esperar al frente de mi parroquia. Al insistirle, por fin aceptó en 2006. De antemano yo le había dicho, que aunque el Derecho lo exoneraba de una responsabilidad directa, yo estaba sano, gracias a Dios, y dispuesto a seguir trabajando como vicario con alguien que me aceptara. El Señor Obispo me dijo que estaba San Agustín, perteneciente a Tototlán. Acepté gustoso y, desde el día 1º de agosto de 2006, viví en esa comunidad para llevarla por las sendas del Señor.  

You Might Also Like

0 comentarios