Últimas Noticias:
Loading...
, , ,

Cargado de buenas obras, el canónigo Gabriel Velázquez es llamado por el Señor

Share on Google Plus

Por Oscar Maldonado Villalpando

Elegido en forma providencial, en aquella hora y en aquel lugar predestinado, donde la sacudida cristera llenó de susto el horizonte y a la vez provocó la entrega fiel de los creyentes, así fue como Dios forjó la vocación del joven Gabriel Velázquez Miramontes. Él nació en El Refugio de Colotlán. El 6 de agosto de 1920. Su vida llegó al final este 1 de mayo de 2016, allá mismo donde Dios lo sembró en esta tierra para una gran misión.

De seis años bien se dio cuenta de la hora suprema en que San Cristobal Magallanes y San Agustín Caloca fueron ejecutados en Colotlán, la mañana del 25 de mayo del 27. Empezó sus estudios en su tierra y en 1938 ingresó al Seminario Auxiliar de Totatiche fundado hace 100 años por San Cristóbal. Luego de tres años de latines, llegó a Guadalajara. Estaba aún al frente el Rector don Salvador Rodríguez Camberos, de ingente dimensión humana y sacerdotal, luego recibió el ejemplo y sabiduría del Señor Cardenal don José Salazar López como Rector.

El sacerdocio y la Virgen María

1950 es un año bien significativo, desde la Santa Sede se anunció la declaración dogmática de la Asunción de la Virgen al cielo, a cargo de del Santo Padre Pío XII, la fecha señalada fue el 1 de noviembre; La Arquidiócesis de Guadalajara se unió a la celebración con la fresca y jubilosa ofrenda de un buen grupo de jóvenes que ese mismo día recibirían el sacerdocio ministerial, ahí estaba Gabriel Velázquez y compañeros. “Qué hermosa mañana de perfumes de santo crisma con cantos de júbilo y de gloria en la catedral metropolitana” Los consagró el Arzobispo don José Garibi Rivera. El revuelo de las campanas llegó a todos los rincones de la Diócesis de Guadalajara y de México.
  
En el equipo de formadores

Porque fue un gran alumno en sus estudios, su disciplina y su formación espiritual, el nuevo Padre Gabriel recibió la delicada labor de dirigir la Escuela Apostólica, paso previo al Seminario, en la Atenas de Jalisco, Lagos de Moreno. Durante dos años y medio ejerció en forma excelente su encomienda, por eso lo llamaron para que se hiciera cargo de la casa de su primer seminario en Totatiche.  

No se quedó con las manos ociosas, en aquella casona aledaña al Santuario de Guadalupe, frente al templo de la Virgen del Rosario, singular patrona de la parroquia, donde cifró sus anhelos el santo párroco Cristóbal y sucesores, entre ellos el joven sacerdote José Garibi, José Pilar Quezada, luego obispo de Acapulco y Teodoro Ríos Cárdenas. Transformó las instalaciones haciendo de ellas un lugar digno para los aspirantes. Fueron 5 años de formador, y luego nombrado párroco del lugar por otros 5 años. Trabajó en forma incansable procurando el bien espiritual y material del pueblo. El puente al costado del seminario fue de su manufactura. Siguiendo esa tradición benefactora como San Cristobal que construyó la presa de la Candelaria.

Al cabo de esa tarea fue nombrado párroco en Degollado, Jalisco, 1963, donde de igual forma ejerció el servicio espiritual y la obra social, junto con las autoridades, para arreglar las calles, hacer pozos profundos para la población y la promoción de una colonia con 1000 viviendas para las familias necesitadas.
  
Una nueva diócesis en 1972

Estando allá, sonó la hora de una gran innovación en nuestra Arquidiócesis de Guadalajara. Se nombró para San Juan de los Lagos al Señor Obispo_Arzobispo don Francisco Javier Núño Guerrero, a la par de su toma de posesión, nombró a don Gabriel como el Rector Fundador del Nuevo Seminario de San Juan de los Lagos el 6 de julio de 1972. Una excelente labor espiritual y de obra material, en la Casa de tercera Orden reunió a los dispersos en Guadalajara, y empezó construyendo la nueva y hermosa casa por la entrada de Aguascalientes y Lagos.

Luego fue elegido el 4 de septiembre de 1976 para Canónigo en el Cabildo de la Catedral Basílica, allí a las plantas de la dulce Virgencita de San Juan siguió siendo celoso Padre espiritual y fiel servidor de tan alta Señora:
  
“Por tu pura Concepción
y pureza sin igual
cúbrenos con tu manto,
Madre mía   de San Juan”  
  
Él fue, con otros venerables sacerdotes, el cimiento de la nueva diócesis. Sobreviven Gabriel Hernández, Jorge Elías Chávez, Clemente Castañeda y tantos otros que han ido marchando al regazo del Padre.


Cuando cumplió la edad canónica siguió sirviendo a la Virgen de San Juan y a los devotos peregrinos, cuando sus fuerzas se vieron notablemente mermadas, se fue a su tierra natal, El Refugio, y allá a los 95 años fue llamado por el Señor como el siervo fiel y prudente.

You Might Also Like

0 comentarios