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Insensibilidad y prepotencia

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• A falta de obras, mitotes; se metieron en un berenjenal


   Se les hizo bolas el engrudo.
   
   La compra de uniformes para los empleados municipales de Tepatitlán, y especialmente el descuento que se hizo de su salario para pagarlos (sin el consentimiento de todos), se salió de control y enfrentó a todos contra todos.
   
   De la revocación de mandato, a la que prometió el Alcalde que se sometería a la mitad de su gestión, promesa que le recordó el PRI la semana pasada, el médico Hugo Bravo no ha dicho ni media palabra.
   
   Los aviadores favoritos siguen en la nómina, los críticos fueron echados. El Oficial Mayor se da tiempo para hacer negocios y para tomar represalias. Y para enojarse… No lo tiene en cambio para la prensa, o le teme no sé…
   
   Unos por su falta de sensibilidad, otros por su prepotencia, otros más ejerciendo presión (que para eso son oposición), y la mayoría, me parece, por su falta de sentido común. Pero todos, o casi todos están perjudicando a la actual administración municipal, obviamente al partido en el poder, y por supuesto a Tepatitlán que no avanza mientras sus autoridades se dedican al mitote y mucho me temo que algunos funcionarios a hacer negocios, o por lo menos eso es lo que parece.
   
   Esto no pretende ser una crítica destructiva, le juro que no es la intención. La intención es decirles, de buena fe, lo que se ve desde afuera, lo que a todas luces parece que no está bien, para que si nuestras autoridades a su vez están actuando de buena fe, lo corrijan, sin importar quién se los diga.
   
   Aunque usted no lo crea, además de Alcohólicos Anónimos y Neuróticos Anónimos hay incluso Tragones Anónimos, para los comedores compulsivos que quieren liberarse de esta obsesión por la comida, y en sus reuniones, según me platicaba una amiga que estuvo en uno de estos grupos, tienen un saludo muy peculiar, en lugar de decirse buenas noches o adiós se desean humildad y se dicen mutuamente: “Échale humildad”.
   
   Eso es tal vez lo que les está haciendo falta a nuestras autoridades municipales, un poco de humildad para atender los señalamientos y la crítica que reciben sin importar de dónde venga. Porque fue el PRI, actualmente en la oposición, quien le recordó al presidente Hugo Bravo su promesa de campaña de someterse a una consulta pública al llegar a la mitad de su mandato, para que sus gobernados decidieran la revocación de mandato o no, el Doctor no ha contestado nada. Eso es falta de sensibilidad, parece que se le olvidó lo que prometió, como es frecuente que les suceda a los políticos una vez que llegan al cargo.
   
   Y la prepotencia también es característica de algunos. Le pidieron al oficial mayor José Juan Navarro que compareciera ante el Cabildo para que explicara el descuento que se hizo a los salarios para pagar los uniformes que se le compraron a un solo proveedor, y éste no sólo los mandó al diablo como dicen que es su costumbre, sino que tomó represalias contra quien pudo. Al dirigente de su partido lo sacó de la nómina municipal (cuando la perra es brava hasta los de casa muerde), no así a Salvador Mora quien fuera coordinador de campañas de la dirigente real de Movimiento Ciudadano. Éste sigue cobrando sin trabajar, pero le cae bien al Oficial Mayor y es empleado de la señora María Elena de Anda.
   
   Los regidores del MC arroparon a José Juan Navarro -lo solaparon diría yo- y éste se escapó de comparecer ante el Cabildo en una primera instancia, pero el escándalo de la compra de uniformes siguió creciendo, y algo ocurrió que el Oficial Mayor se vio obligado a presentarse en la más reciente sesión del Cabildo para tratar de explicar algo que finalmente no quedó claro.
   
   Sabíamos desde la semana anterior que lo haría, que tendría que comparecer este miércoles 5 de marzo ante el Cabildo, y por ello acudimos el lunes a la oficina del Oficial Mayor a solicitar una entrevista con el señor José Juan Navarro para preguntarle sobre este asunto; no se encontraba, le dejamos dicho que volveríamos al día siguiente para que nos diera una fecha para la entrevista, regresamos el martes pero no tuvo tiempo ni de señalarnos una fecha, o no quiso, no lo sé. 
   
   Compareció pues el miércoles a la sesión de Cabildo. Enojado dijo que no estaba compareciendo, sólo iba a hacerles el favor de darles una explicación acerca de la compra de los uniformes. Pero se le hizo bolas el engrudo, no supo decir de entrada si la compra se le había hecho a uno, a dos o a más proveedores, y en todo caso le echó la bolita al tesorero, y éste con cara de “a mí ni me miren” pues no dio ninguna explicación, no tenía por qué. Lo que se buscaba era que los ediles sacaran un acuerdo de Cabildo para legalizar la compra de los uniformes, Norberto Venegas dijo que no, que hasta que estuviera todo claro, la adquisición, los precios, la cantidad de uniformes, los pagos, todo, para evitar las malas interpretaciones.
   
   Y en un futuro un problema, en el que se verían envueltos el Oficial Mayor, el Tesorero y el Presidente Municipal, éstos sin deberla ni temerla, simplemente los metieron en un berenjenal del que quieren salir todos bien librados y para ello necesitan un acuerdo de Cabildo. Se acordó que se hará en la próxima sesión.
   
   A mí me parece que no se trata de nada grave, que fue éste un negocio de poca monta, “te compro un uniforme (o cientos de uniformes) en tanto, pero tú en realidad me lo das en tanto (en menos) y la diferencia nos la repartimos entre tú y yo y mis cuates”. Se acostumbra, esto del sobreprecio es el pan de cada día en los gobiernos de todos los niveles, sólo que algunos lo hacen bien y otros en medio de su soberbia lo hacen a lo buey, y luego se enojan cuando les piden las cuentas claras y el chocolate espeso.
   
   Si hubiera obra pública, si se notara el trabajo del Ayuntamiento para el progreso de Tepatitlán, a lo mejor asuntos como éste pasarían inadvertidos, pero como no se ve claro, pues la atención la acaparan los mitotes y los desacuerdos al interior del Cabildo.
   
   Bueno, también se acordó el miércoles llevar a cabo una obra, achicar la calle Hidalgo (hacerla más angosta) desde Pantaleón Leal hasta Santos Romo. Se van a hacer las banquetas más anchas y ya no se podrán estacionar vehículos. Se va a ver bonito…
  

   ¿Y la revocación de mandato?, otro día con más calma.

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1 comentarios

  1. Ya que van a hacer la calle Idalgo mas angosta tanbien deberian de poner esos postes en la plaza de una buena ves estos virreyes del ayumtamiento se meresen una buena corona en su cuello y la colgadita estan fuera dela ley y no agarran ordenes son unos corructos y meresen ser jusgados en publico en un tribunal del pueblo y terminar con este circo de una buena ves fuera corructos y destitucion asta la madre con sus gabinete de el cabildo ya cansaron puro desfalco al pueblo aqui el pueblo manda y estos corructos no quieren entender pues fuera y lo que sigue lo que venga que mas da siii

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