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Linchamientos

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• No hay gobierno, la delincuencia manda


   No hay gobierno en México. Nuestro país está en manos de la delincuencia. Si aún no le ha tocado a usted ser víctima lo será mañana, nadie se escapa. La esperanza que había hace seis años de que un nuevo gobierno priista de regreso en Los Pinos podría controlar la situación y devolvernos la seguridad, se diluyó por completo, no pudo Enrique Peña Nieto hacer nada al respecto y las cosas han empeorado. La desesperación de la gente es tanta y la irritación es tal que los linchamientos se están volviendo cosa de todos los días. ¿Participaría usted en uno si se presentara la oportunidad?

   Si aún no ha sido usted asaltado, robado, extorsionado, secuestrado, si no han saqueado su casa o su negocio, si no ha perdido a algún familiar a manos de la delincuencia; si no ha tenido que denunciar algo ante la “autoridad” sin que le hagan ningún caso, o peor aún, si no se ha visto en la situación de que denuncia, detienen al delincuente y lo liberan a los tres días (o antes) y éste vuelve a cometer el mismo u otro delito más grave una vez y otra vez; si no le ha pasado nada de esto es probable que no participaría usted en un linchamiento.

   Y no participaría porque es usted una persona decente, de trabajo, respetuosa de la ley, que sabe que hacerse justicia por mano propia es un delito. Quitarle la vida a una persona, como sea, es un delito en cualquier circunstancia excepto en una, cuando se hace en defensa propia. Me pregunto si ante la falta de justicia, que un grupo de personas saque de la circulación para siempre a un delincuente contumaz no es defensa propia… O sin llegar al linchamiento, darle muerte a un delincuente que ha cometido crímenes escalofriantes, ¿es un delito o es justicia? Es las dos cosas, aquí la cuestión es cuál de las dos es más importante, no cometer un delito o hacer justicia.

   Porque cada día, cada mañana o cada noche, nos enteramos por los noticieros de crímenes que nos irritan, nos encabrona que no se castiguen, que se repitan, que la impunidad es total; que encarcelen y sentencien a un delincuente es la excepción y no la regla, la regla es que ni siquiera se atiendan las denuncias, o si se atienden que no se les dé seguimiento, y si se le da que no encuentren al delincuente, y si lo encuentran que lo encierren y lo dejen salir enseguida, esa es la regla de la justicia en nuestro país. Y mientras nos enteramos de un nuevo crimen, el presidente EPN está hablando estupideces acerca de la libertad de expresión. Pobre tonto bueno para nada…

   Igual podríamos haber elegido como presidente a otro imbécil, o a otra, o a un desquiciado que se siente el mesías y redentor de México, estaríamos igual o peor, tal vez peor buscando algo para comer en los depósitos de basura. En lo que se refiere a la inseguridad ya no podríamos estar peor, el día que no nos enteramos de que una banda de delincuentes -asaltantes de caminos y ladrones de gasolina- asesinan a un bebé y violan a la hermana menor de edad y a la mamá, nos informan que el conductor de una combi secuestró, violó y asesinó a una niña de11 años.

   Y como estos casos los que usted quiera. Nueve de cada 10 notas de cualquier noticiero de televisión que veamos, son acerca de tragedias relacionadas con la delincuencia. Ya sea el Noti-Trump de en la mañana, o el Noti-huachicol de en la noche, de Televisa ambos; o el Noti-refrito sacado del internet de al mediodía, de TV Azteca, contienen mayormente notas policiacas. Y antes del Noti-huachicol Televisa está transmitiendo una telenovela, en la que un actor joto que parece muy macho le dice a otro “a mí me gusta matar gente” y ¡zas! le pega un tiro en la cabeza a otro sicario del cártel rival. Esa es la aportación de Televisa a la transformación de nuestro país.

      Y así como vemos todos los días noticias relacionadas con el crimen, con la delincuencia organizada y desorganizada, y con la impunidad que la favorece y propicia, empezamos a ver cada vez más casos de linchamientos que abiertamente organiza la gente contra delincuentes al ver que no hay justicia, que no hay castigo, que los mismos ladrones le roban una y otra vez, que los mismos violadores vuelven a violar a mujeres y niñas, y que alentados por la impunidad incluso llegan a asesinarlas. El de la combi ya había cometido otra violación antes, pero tenía a la autoridad (policía, ministerio público y jueces) de su parte. Hay quienes dicen elegantemente que México es un estado fallido, yo digo que sus autoridades no tienen ni tantita madre y que no hay gobierno.

   Y bueno, nos enteramos de que en Quintana Roo se convoca a través de las redes sociales a los vecinos para linchar a un nazi ruso loco que ofendía a los mexicanos, de que éste se defiende durante el linchamiento y mata a uno de los agresores; de que en Puebla convocan también a través de las redes para linchar a un presunto asaltante; de que en Irapuato aparece un grupo de justicieros que les corta las orejas a los ladrones, haciéndoles confesar además la complicidad de la policía que les brindaba protección “por unos cinco o seis mil pesos a la semana”. Y de lo más reciente, hasta hace dos días, que el violador y asesino de la niña en la combi amaneció muerto en una celda de la prisión. Que se suicidó…

   Veo en el Twitter un mensaje del portal e-consulta, que dice que “el linchamiento es un delito que la autoridad debe frenar urgentemente”. Viendo la nota lo dijo en Puebla Roberto Esquivel, vicepresidente de Seguridad de la Red Mexicana de Franquicias. En que es un delito estoy de acuerdo, en que la autoridad deba frenarlo urgentemente no, ni yo ni otros muchos que le contestaron a Esquivel por el mismo medio: Denuncia Puebla dijo “Tenemos una autoridad que no trabaja… y una sociedad desesperada y asustada que busca justicia”.  Sandra dijo “Nada más abre la boca para decir pura estupidez, también dan ganas de lincharlo a él”. Orlando Briones: “Deberían frenar en primer lugar a la delincuencia, a los policías que la solapan, antes de criticar el legítimo hartazgo ante la ola de ratas”.


   Y así por el estilo había docenas de respuestas a ese tuit de e-consulta, todos en el mismo sentido, apoyando los linchamientos y criticando al pendejo -así le llaman los mismos tuiteros- que propone que la autoridad debe frenarlos urgentemente. Mi respuesta fue  “Más urgente es que la autoridad procure e imparta justicia a tiempo”. ¿Usted de qué lado se pondría?, ¿le parece que se justifican los linchamientos de delincuentes aunque sea un delito?, ¿participaría en uno si se presentara la oportunidad? Si no ha sido víctima de la delincuencia, seguro que no. Si ya le tocó, quien sabe… Yo como Fuente Ovejuna.

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