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Tepatitlense sueña con Tokio 2020

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En atletismo

• Es la mejor en 800 metros en todo el país

• No tiene pista, entrena en la unidad de El Pipón


Mural.- Lejos de entrenar en una pista de tartán al hacerlo en una vereda de tierra roja en una unidad deportiva de Tepatitlán esquivando balones de futbol, con tramos de cemento, piedras, subidas, entre otros obstáculos, Rosa Gómez es la mejor corredora mexicana de 800 metros planos.

De 23 años de edad, la tepatitlense se ha sobrepuesto a las malas condiciones de la Unidad Deportiva El Pipón para convertirse en la más rápida del País en esa prueba, y así soñar con completar el ciclo olímpico que la coloque en Tokio 2020.

"Es muy difícil entrenar aquí porque no hay condiciones para el atletismo, hay subidas, bajadas, escaleras, canchas de futbol, se nos atraviesan los balones, hay partes de cemento que nos provocan lesiones", comentó Rosa.

Por increíble que parezca para una monarca nacional de Primera Fuerza, ella no entrena en pistas de tartán, y sólo las pisa cuando se presenta a competir en algún evento.

"Ya me acostumbré a checarme mis tiempos en la pista de tierra, los tomo como parámetro y le rebajo unos 3 o 4 segundos a esos tiempos por vuelta de 400 metros", reveló la discípula del entrenador Miguel Ángel López.

En el Campeonato Nacional de atletismo 2017 disputado en junio en Monterrey, la corredora del equipo Galgos Tepa logró su resultado más importante en su carrera imponiéndose en los 800 metros con tiempo de 2'04"34, superando a Gabriela Medina (2'04"63), quien ha dominado esa prueba en la última década.

"En la Eliminatoria le gané a Gaby y me motivé muchísimo porque me dio confianza para ganarle. En la Final ella se despegó del grupo, sabía que no debía dejarla ir, me fui atrás de ella sin que se me fuera, y en la última curva dije 'es mi momento', la pasé y le gané.

"Cuando pasé la meta dije 'ahora sí puedo decir que soy la mejor de México', fue lo primero que pensé, y que puse en alto a mi equipo Galgos, a Tepatitlán, a Jalisco, fue algo muy emocionante", recordó la campeona.

Dándole más valor a su logro, el último año Rosa se ha mantenido económicamente gracias a una beca de 3 mil pesos mensuales que le otorga la Conade, y de otros 3 mil pesos al mes que le paga el Ayuntamiento de Tepatitlán como entrenadora auxiliar del Galgos Tepa, aplicando sus conocimientos en la licenciatura de cultura física y deportes en la Universidad de las Culturas, que está por terminar.

"No me ajustan mis becas para mis gastos, por eso a veces corro carreras de calle de 5 kilómetros en algún pueblito cerca de Tepa, ahí me recupero con lo que gano", expresó.


Inicio tardío en el atletismo

A los 17 años de edad, Rosa Gómez estudiaba la preparatoria y los fines de semana acostumbraba a irse de fiesta, desvelarse, no practicaba ningún deporte y ni tenía ganas de intentarlo.

Entonces, una compañera de la escuela que entrenaba caminata en el Galgos Tepa vio que en una clase de deportes era muy rápida en los ejercicios de correr y la invitó al equipo de atletismo.

"Le dije que no me gustaba eso de correr, pero me insistió mucho y la acompañé un día al entrenamiento, y ese día le gané a todas las velocistas, y desde ahí empecé a correr.

"Me acuerdo que ese día me mareé muchísimo, casi quería vomitar, el entrenador me tuvo que sentar en unas banquitas porque ya me andaba desmayando", recordó entre risas.

Aunque desde ese día le gustó correr y obtuvo buenos resultados en sus primeras competencias, continuaba saliendo de fiesta porque no se veía metida de lleno en el atletismo.

"Antes no tomaba en serio entrenar, salía de fiesta todos los fines, mi entrenador me regañaba, pero yo lo tomaba de loco porque iba a los bares, acá en Tepa la fiesta está buena, sobre todo los viernes, me la pasaba bien.

"Ya como a los 19 años decidí meterme de lleno a correr, pero mi hermana Cristina me decía que era una amargada por ya no ir con ella de fiesta, se enojaba mucho, pero no me importaba porque ya solo quería correr, ahí ya estaba convencida y no me arrepiento", aseveró.

Primero, los Centroamericanos

Con el objetivo a largo plazo puesto en Tokio 2020, la primera meta de Rosa Gómez será clasificarse a los Juegos Centroamericanos Barranquilla 2018.

Teniendo como mejor marca el 2'04"34 que marcó hace un mes en el Nacional de Primera Fuerza, la tepatitlense aún debe rebajar cerca de 1" a ese tiempo para asegurar su pase en esa justa regional.

Motivada por su continuo ascenso deportivo, ella está segura que en dos años conseguirá competir en los Juegos Panamericanos Lima 2019 y así acercarse a la marca exigida para los próximos Juegos Olímpicos, que es de 2'01"50.

"Ya inicié bien el ciclo olímpico en el Nacional, quiero estar en los Centroamericanos del 2018, luego en los Panamericanos y llegar a Tokio.

"Estoy convencida de que soy buena corriendo, que puedo hacerla, que sí puedo destacar porque sí tengo cualidades", aseguró la también estudiante de la licenciatura de cultura física y deportes.

Rutina diaria

6:30 horas                                  Despierta
7:00 horas                                  Entrenamiento
9:00 horas                                  Desayuno
10:00 a 11:30 horas                   Siesta
11:30 horas                                Labores de casa y tareas
14:30 horas                                Comida
15:00 - 16:00                              Siesta
17:00-19:00                                Entrenamiento
20:30                                          Cena
22:00                                          Dormir


Ana Rosa Gómez Velázquez

Fecha de nacimiento: 24 de abril de 1994
Lugar de nacimiento: Guadalajara, Jalisco
Estatura: 1.60 metros
Peso: 48 kilos
Resultados: Campeona nacional 2017, en 800 metros
5to. Nacional Primera Fuerza 2016, en 800 metros

ASÍ LO DIJO

"Corro porque no quiero ser un simple mortal, quiero dejar huella, quiero que las generaciones próximas sepan quien fui, que representé a Tepa, a Jalisco".

"Hace unos años, Gaby Medina le dijo a mi entrenador que yo tenía mucho futuro, que le echara ganas, pero que no me desesperara. Después de cada entrenamiento me acuerdo de esas palabras, me la llevo con calma, y la verdad eso me ha ayudado mucho".


"Nomás prometen que nos van a construir una pista y nada. Ayudaría bastante para tener un espacio específico e ideal para entrenar, con todas las herramientas y condiciones".

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