Últimas Noticias:
Loading...
, ,

¿Peor que en Venezuela?

Share on Google Plus


• En cuanto a muertos sí; pero hay cosas que han mejorado

• La Dirección de Vialidad funciona, pero no en Tepatitlán

El pasado fin de semana tuvimos que viajar al norte de Jalisco-sur de Zacatecas, a la velación y sepelio de un familiar muy querido para nosotros, y en el camino una de las personas que nos acompañaban nos sorprendió a los demás ocupantes del auto asegurando que en México estamos peor que en Venezuela.

Dijo que aquí hay más muertes violentas que bajo la dictadura de Nicolás Maduro, en lo cual tiene razón, pero eso no basta -coincidimos los otros tres- para asegurar que en nuestro país la situación es peor que en la nación sudamericana.

Dijo más. Que en México hay una dictadura y que Venezuela es un país democrático; que aquí el PRI, el PAN y el PRD son lo mismo, el único diferente es MORENA; y que no es cierto que en Venezuela  falte comida y otras cosas en las tiendas, que lo que pasa es que nosotros vemos las noticias en la televisión, en las redes sociales y en los periódicos, y que eso nos tiene apendejados.

Lo único democrático que hay en México, según su apreciación, es la Universidad de Guadalajara, porque un familiar joven ofreció pagar sólo 300 pesos al mes y logró su ingreso, al igual que quienes ofrecen pagar 10 mil o 50 mil pesos al mes, que los hay, aseguró. Eso -dijo- es la democracia, respetar los derechos de todos. Se burló de quienes creíamos que la democracia es un sistema de gobierno, en el que los ciudadanos eligen mediante el voto a sus gobernantes.

El PRI -agregó- lo único que ha hecho en nuestro país es robar, y preguntó qué más ha hecho el PRI. Le contesté: “Entre otras cosas, la escuela primaria donde estudiaste, la secundaria, la preparatoria y la universidad a la que fuiste sin pagar un solo centavo; la carretera por la que vamos transitando, el hospital al que vas cada mes a que te revisen y te den medicamentos… eso lo hicieron los gobiernos del PRI”. Pues sí, no había más -fue su comentario final.

Final es un decir, dijo muchas cosas más, pero eso le da una idea al lector del tipo de persona que nos acompañaba en el viaje. Los otros tres viajeros (una señora, un muchacho muy joven y un servidor) le decíamos a cada momento que no dijera estupideces, al menos no tantas, pero fue inútil, tiene sus ideas muy arraigadas y nada le va a hacer cambiar.

Ahora bien, efectivamente en lo que se refiere a la falta de seguridad, a la violencia y a la delincuencia, organizada y desorganizada, creo que difícilmente habrá otro país en el que la situación sea peor que la nuestra. Los muertos, es cierto, son casi todos delincuentes, pero a los robos, asaltos, extorsión y secuestros, todos estamos expuestos. Desde hace 17 años se le descompuso la situación al primer presidente panista, empeoró con el segundo, y el regreso de un priista a Los Pinos no sirvió de nada en ese aspecto, nada ha mejorado sino al contrario.

Pero no hay una dictadura en México, por el contrario, hay un exceso de partidos políticos y de votos estúpidos “por el menos peor”, que con frecuencia resulta ser el más corrupto, el más ladrón, el más cínico o, por lo menos, el más inepto e imbécil de todos los candidatos que había, parece una maldición en nuestro país; en Venezuela en cambio sí existe una dictadura, encabezada por un orate que habla con los pájaros y las vacas, y que reprime un día sí y otro también a su pueblo, y hace falta comida y medicamentos, sobre todo. En México no falta nada en las tiendas y hay libertad y empleo, mal pagado pero lo hay, no trabaja el que no quiere. ¿Estamos peor que en Venezuela?

No lo creo. Creo, por el contrario, que ha habido algunos avances, mínimos si usted quiere, pero hay algunas cosas que han cambiado en nuestro país. La atención en el IMSS, por ejemplo, ahora está a cargo de humanos y no de máquinas insensibles como antes, y sus servicios de laboratorio de análisis clínicos, de farmacia y especialidades han mejorado notablemente.

Algo que me sorprendió al inicio de esta semana. Fui el lunes a la Delegación de Tránsito en Tepatitlán con la intención de tramitar una licencia de automovilista, llevaba mis documentos, me tomaron mis datos, mis huellas y me tomaron la foto, hasta me había peinado; luego de eso presenté el examen de conocimientos y lo pasé bien, pero ya para terminar me dieron mis documentos, dobladas las hojas por la mitad, como para que les metiera en medio algo, un billete tal vez (aunque eso lo pensé después) y me mandaron con una mujer con cara de sargento mal pagado que está a la entrada, ella me haría el examen de manejo. Me dijo que acercara el vehículo que llevaba, que lo pusiera cerca de unas señales (conos) que había y que esperara.

Como no puse nada en medio de los documentos, se tardó una eternidad en salir y salió de peor humor del que ya tenía, acercó los conos unos a otros para dejarme el menor espacio posible para estacionarme, y me dijo que lo hiciera en tres movimientos y que dejara el automóvil pegadito a la banqueta. Como la banqueta estaba muy alta, por instinto no lo pegué demasiado porque no se podrían abrir las puertas de ese lado.

Pues me mandó a la chingada la sargenta mal pagada, me dijo que regresara una semana después. Le pedí mis documentos para ir a otro lado y aproveché un viaje que tenía mi hijo al día siguiente a Guadalajara. Allá en la Dirección General de Vialidad me atendieron con gran diligencia, desde el policía que estaba a la entrada, la guapa empleada que me tocó en suerte, con una bonita sonrisa y amabilidad sin precedentes, quien me sugirió que fuera primero a un departamento que se llama Certificación, a ver si había algún antecedente de que hubiera tenido yo alguna licencia de Jalisco en los últimos 25 años, para que me ahorrara el examen de conocimientos y de manejo. Fui y efectivamente alguna vez tuve una licencia, de chofer, no de automovilista, me dieron la constancia respectiva y me dijeron que me costaría la mitad de la renovación (por la edad) y que la licencia sería de chofer, no de automovilista, con la que podría manejar autos, camiones, barcos y aviones; y después de eso en menos de media hora me hicieron el trámite, me tomaron la foto, pagué y me entregaron mi nueva licencia.

Algo ha cambiado pues en nuestro país. Pero si necesita usted una licencia de manejo, vaya a la Dirección General de Vialidad en Guadalajara y no a la Delegación en Tepatitlán, porque aquí lo va a atorar la vieja gorda y amargada cuando le haga la prueba de estacionarse. A menos que sea usted corrupto y quiera seguir fomentando la corrupción…

You Might Also Like

0 comentarios