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Ezequiel Gutiérrez Martín, un hombre que nació para trabajar

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• Desde joven se fue a México a pegarle, y luego a Estados Unidos

• Pionero de la avicultura, creó muchos empleos y ayuda a la gente

Por Juan Ramón Martín Franco

Don Ezequiel Gutiérrez Martín nació el 2 de febrero de 1928. Sus papás fueron Don Primitvo Gutiérrez y doña María Martín. Tuvo 10 hijos.

Su infancia se la pasó ayudando a su papá en la agricultura y a su mamá en el comercio.

A los 17 años decidió irse a la Ciudad de México y se metió al negocio del cambaceo. Duró un tiempo y luego decidió probar fortuna en los Estados Unidos.

En 1951 regresó a la Ciudad de México a la Colonia Aragón donde vivía mucha gente de la zona (El Terrero, Pegueros, Valle de Guadalupe, Mirandilla) y posteriormente se mudó a la Colonia Guadalupe Tepeyac cerca de la Villa.

Durante ese tiempo siguió en el negocio del cambaceo. Me comentó una persona que también vivía en la ciudad de México, que nadie vendía como Don Ezequiel porque era incansable, se proponía metas y siempre las lograba.

En 1963 decide poner una tienda en La Lagunilla y se convierte en el proveedor más importante para los vendedores del cambaceo.

Me tocó conocer su tienda porque mi mamá vendía ropa y fuimos a comprarle y me di cuenta de su habilidad como comerciante, era muy raro que alguien saliera sin comprarle algo, también observé cómo preparaba a sus hijos para el comercio.

Para 1969 comienza en el negocio de la avicultura en sociedad con Rafael Martín, Florentino Martín y Rosendo Gutiérrez. En esa época se la pasa viajando entre el DF y Tepatitlán para poder atender sus negocios.

Al ver que era negocio la avicultura, decidió poner una forrajera en Pegueros. Creció en la avicultura y además incursionó en la porcicultura y en la ganadería.

Siempre ha sido una persona trabajadora y disciplinada, se levantaba temprano y a las 5:30 ya estaba en misa.

Como empresario fuera de serie funda Forrajera Providencia y es socio de Ganaderos Unidos, Vitep, Altesa, AVGM, Pigamex, Mulacteos, La Chicharronera y otras más.

Don Ezequiel estuvo 17 años como comandante de la Zona Rural, los Rurales como les llamamos aparecieron después de la Revolución, y nombraba comisarios rurales en cada rancho y su deber era cuidar, vigilar y ayudar, funcionaban como auxiliares de la seguridad pública.

Como comandante tenía un rango militar y podía portar armas. Una anécdota que recuerdo: Llegaron varios rurales con Don Ezequiel porque la Federal de Caminos les había quitado sus armas, entonces Don Ezequiel juntó a su gente y rodeó las oficinas de la Federal de Caminos, que en ese tiempo estaban cerca de la Glorieta del Huevo, y cuando el jefe de la Policía Federal de Caminos vio tanta gente y armada se asustó y preguntó qué estaba pasando, y Don Ezequiel le dijo que les regresaran sus armas que les habían quitado. Y se las regresaron. Y de ahí en adelante se ganó el respeto de todas las corporaciones relacionadas con la seguridad. En ese acto Don Ezequiel demostró liderazgo y decisión, y un carácter inflexible. Siempre ha defendido lo que es justo.

Si como empresario ha sido exitoso, yo lo admiro y lo respeto por dos razones. Primero, la mayor parte de su dinero lo ha invertido en Tepatitlán y ha generado muchos empleos; segundo, es un benefactor del pueblo, da dinero a muchos adultos mayores los domingos, apoya a muchas instituciones, ayuda a varios templos en las festividades religiosas.

Tiene dos albergues, enfrente del IMSS el albergue Ezequiel Gutiérrez, y otro enfrente del Hospital Regional El Buen Samaritano, donde les dan hospedaje y alimentación y hay baños para todas las personas que no tienen dinero y tienen enfermos en los hospitales.

No tengo los datos pero sé que son más de 40 años los que lleva ayudado a la gente.

Mucha gente puede pensar que ayuda porque tiene dinero, pero yo me pregunto cuánta gente tiene dinero y no ayuda, creo que esto es más bien una convicción, algún día le escuché decir “regresar a los demás algo de lo mucho que Dios me ha dado”.

Formó una familia de empresarios exitosos en la avicultura, ganadería, hotelería, en el ramo textil, últimamente le han dado valor agregado a los productos como con el rastro de cerdos, la deshidratadora de huevo, la deshidratadora de leche, la chicharronera...

Como lo mencioné, han creado muchas fuentes de empleo, juntando todas las empresas de la familia, son en número de empleados de los más importantes del municipio.
Don Ezequiel es un hombre que nació para trabajar.

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