Ejercicios de comunicación


Hace un año, en este espacio, el comentario iba en sentido de transparentar los trámites.

Decíamos entonces que se comenzaba a cocinar una idea sobre la transparencia en los trámites que hacen los ciudadanos ante el Gobierno Municipal a través de la plataforma conocida como Visor Urbano, un sistema electrónico desarrollado por el municipio de Guadalajara y que entonces se buscaba traer a Tepatitlán.

Pues bien, este miércoles será presentada, al fin, esta plataforma donde cualquier ciudadano, con una computadora conectada al internet, podrá saber dónde sí y dónde no poner un negocio. Dónde puede construir y dónde no, una casa, un taller, una cantina, sin la necesidad de quedar bien con el funcionario o tener qué lidiar con el genio de la secretaria o del empleado municipal.

Con Visor Urbano Tepatitlán, el ciudadano podrá consultar usos de suelo, si es posible poner un negocio en una finca, tramitar la licencia de un comercio, solicitar su licencia de construcción, saber si un predio tiene adeudos antes de comprarlo o cuál es el historial de cada finca de la cabecera municipal, al margen de si al Jefe de la oficina esa le caemos bien o le caemos gordos.

Esta será una herramienta interesante para medirnos, como socidedad, hasta dónde nos gusta la transparencia.

Otro ejercicio de transparencia que se viene dando, desde principios de este año 2020, es la visita que hace cada lunes el comandante operativo de Tránsito de Tepatitlán a la cabina de Poder 55. En el Noticiero Al Aire, Luis Raymundo Estrada ofrece orientación sobre cómo debemos cumplir con las normas viales; así el ciudadano conoce lo que sí y lo que no sobre la Ley de Movilidad. Pero no queda ahí el ejercicio, por su conducto, la Dirección de Tránsito Municipal también conoce lo que los vecinos saben, lo que dicen y de lo que se quejan.

A través de mensajes o llamadas, transmitidas Al Aire, los jefes de Vialidad saben dónde le duele a la gente el tema de los estacionamientos, de las motos, de los topes, de los camiones urbanos, de todo lo que tiene qué ver con transitar el pueblo.

Entonces se hace un ejercicio real de comunicación, de participación ciudadana, pues desde cabina, el Jefe de Movilidad educa a los ciudadanos sobre cómo usar las vías públicas y, desde sus celulares o teléfonos fijos, los ciudadanos le reclaman, le piden o le sugieren a la autoridad cómo aplicarse en la solución de los problemas de la gente, problemas reales.

Ese ejercicio de rendición de cuentas, de diálogo, de interacción ha sido interesante. Además de ser una válvula de escape a las opiniones del pueblo, es también la oportunidad para mejorar la relación entre agentes viales y transéuntes, conductores y peatones.

Si la transparencia es el camino, en Tepa, ya tenemos dos ejemplos de cómo hacerla.

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