Ya le dieron en la madre también al Seguro Social


La destrucción del país

• Faltan médicos, impresoras, medicamentos y citas


Tepatitlán, Jal.-  La crisis ha comenzado a perjudicar al IMSS de Tepatitlán, médicos y derechohabientes ya no hallan la puerta, de un lado se ven impedidos en atender a tantos pacientes, del otro no encuentran citas, a pesar de que se supone que en algunos casos las consultas deben de ser cada mes, a eso hay que agregarle que ahora tampoco tienen la medicina y para acabar pronto los médicos ya ni siquiera cuentan con impresoras en cada consultorio, ahora todos usan la misma y la clínica de medicina familiar se vuelve un caos.

En Jalisco con 4 millones 905,168 derechohabientes, están adscritos a los consultorios 4 millones 424,742, tan solo en Tepatitlán se atiende aproximadamente a 160 mil derechohabientes distribuidos en dos turnos, 10 consultorios por la mañana y 11 por la tarde, a cada consultorio le corresponden 7,500 personas y el médico tienen en teoría 15 minutos para atender a cada uno.

Y a pesar de que en algunas otras ocasiones los derechohabientes tenían complicaciones para conseguir una cita o algún medicamento, normalmente este último lo conseguían pasado una semana, quince días, mientras que las citas después de mucho intentarle se podía agendar una ya sea a través de la aplicación o por teléfono, pero en enero todo cambió, hay personas que tienen todo el mes en búsqueda de alguna medicina y el “venga el viernes, venga el lunes” se hace cada vez más frecuente, y las citas prácticamente se han vuelto un mito, ni por la aplicación, ni por llamadas, nada, es imposible.

Una mujer embarazada de 3 meses de gestación acudió a su primera cita de embarazo, normalmente a las embarazadas les generan consultas continuas cada mes, en automático, a Paty una vez que fue revisada le dijeron, “Saque cita para dentro de 4 meses”.

-¡Cómo que en otro 4 meses!, para ese entonces voy a tener 7 meses, ¿Qué no se supone que tendrían que verme cada mes?

-En 4 meses está bien -fue la respuesta.

Otra mujer fue por cuarta vez a preguntar si había Gabapentina a la farmacia, “no ha llegado, pregunte el viernes”. Esa misma respuesta ha recibido otras tres veces, solo han cambiado los días, por lunes o jueves.

-Ya voy para el mes que no la hay y el dolor en la cadera no me deja dormir, pero no puedo comprar el medicamento, cuesta como $900 pesos, y pues ya me va tocar la cita con la especialista, a ver si allá en la clínica 21 sí hay, me duele mucho pero hay otras personas que tienen enfermedades graves, así que para qué me quejo.

Los médicos que antes tenían una impresora en cada consultorio para imprimir las recetas, ahora tienen que compartir una sola, con cada persona que atienden tienen que salir a buscar la receta en la impresora que se encuentra en recepción, pero a veces todos mandan a imprimir al mismo tiempo y las recetas no salen, tanto es la escasez que ha ocurrido que en lo que reinician las computadoras y la impresora, un medicamento que ya había recetado se acabó en ese lapso de espera.

La receta con la que se queda el paciente y la que se queda en la farmacia ahora se encuentra en una sola hoja, situación que en teoría estaría bien, para no gastar tanto papel, sin embargo el problema es que las letras están tan chiquitas que algunas veces los pacientes no alcanzan a leer qué les recetaron hasta que no van a la farmacia y ven lo que les surten.

Y los médicos también le sufren, para Jalisco estaban destinados 4,673 plazas para médicos en el 2019, solo se ocuparon 4,594, faltaron 79 y Tepa era uno de los municipios donde no se pudieron cubrir algunas plazas, así como en Autlán, Ocotlán, Lagos de Moreno, Atotonilco y Arandas, la falta de médicos y el exceso de derechohabientes se nota.

La gran mayoría de los médicos en la Familiar aún siguen atendiendo de manera amable, hacen todo lo humanamente posible para atender a los que de suerte lograron tener una cita, “Ya se acabó el medicamento en lo que arreglaban la impresora, déjeme ver qué le doy en lugar de eso” se le puede escuchar a una doctora “cada día estamos peor”.

Y en la Clínica 21 del IMSS y en la Subdelegación la historia no es tan diferente, en la 21 el problema no es tanto que no haya citas, sino que no hay doctores, si uno se fue de vacaciones, el que lo iba a cubrir está en emergencias.

-“Cuatro veces me cambiaron la cita en trauma para mi hijo, tres veces me han hecho venir, solo una vez me avisaron que no iba a haber especialista, yo por lo menos vivo en Tepa pero ¿Los que vienen de fuera, vienen nomás de en vano? -señaló una señora con su hijo de meses en brazos, mientras que en la recepción avisaban a los pacientes de dermatología que había médico.

Y los administrativos de la Subdelegación tampoco se salvan, los suministros como tóner u hojas de papel no los hay o están escasos, algunos de los jefes tienen que poner de su bolsa para comprar hojas, una vez como sea, lo malo es cuando la escasez está durando varios meses.

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