Una vida sin ellas


El lunes 9 de marzo, las mujeres de México (algunas) no saldrán a trabajar, ni irán a clases, ni atenderán ninguna actividad que regularmente se hace públicamente, a fin de, dicen ellas, hacer la diferencia, enfatizar la ausencia femenina en la vida nacional, en lo cotidiano, en lo habitual, como manifestación clara del hartazgo por tantas mujeres desaparecidas, asesinadas, violentadas.

No, esta manifestación pública no es con o contra algún político en específico; más bien lo vemos como una exigencia de una política pública para proteger, a la voz de ya, a ellas, sea cual sea su edad, su condición, su ubicación.

¿Y qué sería una vida sin mujeres?, bueno, de entrada no habría vida; son ellas las generadoras de la vida humana. El punto de partida.

Seguramente hay quien esté a favor y quién en contra. Ese no es el tema, si se suman o no a una marcha, a una caravana, a un movimiento. No.

El tema es, ¿qué vamos a hacer por ellas?, ¿qué vamos a hacer ya para detener la violencia, sea contra ellas o contra ellos; niñas o adultas?

¿Qué propuesta de Ley presentarán ante los Congresos locales o ante la Cámara de Diputados?

¿Cuánto presupuesto se destinará para vigilar, acompañar, en su caso sancionar, en su caso restituir derechos, en su caso resarcir los daños?

El debate no debe ser cómo entender la violencia; el debate debería ser cómo evitar, eliminar y sancionar la violencia, ¿cuál es el punto de partida, la escuela, la casa, la sociedad, los medios?, ¿Quién capacita para la violencia?, ¿se hace consciente o inconscientemente la apología de la violencia?

La cosificación de las personas ha sido una tendencia comercial desde hace muchos años. Pero eso no es pretexto para la violencia.  La discriminación ha estado siempre presente, pero eso no es el pretexto para permitir la violencia.  La xenofobia sigue viva hoy en día cuando la gente vuelve a ser nómada. Pero eso no es pretexto para ser indolentes ante los golpes contra los migrantes.

¿Quién no ha vivido la violencia?, ¿quién no la ha padecido?, ¿cómo dejar de ser violentos?; ese es el gran reto de México, de Jalisco, de Tepa. Dejar de ser violentos con nosotros, con los nuestros.

Necesitamos un punto de quiebre en esta tendencia violenta.

¿Será el 9 de marzo la fecha?, ya veremos.

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