Alteño, sinónimo de esperanza y fortaleza


Por Christian Villalobos

Nos sentimos orgullosos de nuestra región, basta con escuchar, “Las Alteñitas” para que se nos enchine la piel y se nos alegre el corazón. Recorrer la región de la tierra roja, tiene su magia, cuando pasamos por Arandas y Jesús María disfrutando de un tequila, acompañado de unos deliciosos tacos. Después pasamos por San Ignacio y vemos los hornos de ladrillo, en Capilla de Guadalupe nos detenemos por unas paletas, en Zapotlanejo encontramos la ropa siempre congruente al grito caprichoso de la mora. En Acatic vemos la artesanía y la imponente barranca, Valle y Jalos son como dice la biblia, “Una tierra de leche y miel.” Yahualica le pone un toque picante a la vida, en Mexticacán, saboreamos un helado. Para Caballos San Miguel y para toros en Cañadas. Tepatitlán una urbe moderna con sabor a pueblo y así podríamos hablar de las características de cada municipio a lo largo y ancho de esta región. 


Pero ¿qué define a un alteño?, podemos afirmar que un alteño se define primeramente por la fortuna de haber nacido en esta tierra, por lo que por herencia su corazón le pertenece a esta región, el alteño es amable y educado, es de palabra firme, trabajador, honrado, visionario, un poco tacaño y algo prepotente. Tenemos buenas y tenemos malas como todas las sociedades, pero sobre todo tenemos un valor que nos caracteriza, este valor es la resiliencia.


En el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, podemos encontrar las siguientes definiciones sobre la resiliencia:


Capacidad de adaptación de un ser vivo frente a un agente perturbador o un estado o situación adversos.


Capacidad de un material, mecanismo o sistema para recuperar su estado inicial cuando ha cesado la perturbación a la que había estado sometido.


Precisamente en este año 2020 hemos tenido la oportunidad de poner en práctica nuestro sentido de resiliencia, debido a la pandemia del COVID 19, la cual nos pone a prueba y nos reta solo para demostrar que somos capaces de lograrlo y que es innato a nuestra naturaleza, porque sin importar los retos que se nos presenten somos capaces de seguir adelante, transformando en oportunidades lo que el resto del mundo ve como una calamidad.


Es momento de mirar la pandemia como una oportunidad para innovar, ser creativos, pero sobre todo para sacar la estirpe y mostrarle a la humanidad que el alteño, no se sabe rajar.  


Publicar un comentario

0 Comentarios